lunes, 26 de abril de 2010

Béla Bartók

Béla Bartók



Bartok recogió el folklore húngaro y lo transformó en un vigoroso arte de vanguardia.

Béla Bartók nació en Nagyszentmiklós un pequeño pueblo de Hungría el 25 de marzo de 1881. El lugar ahora pertenece a Rumania, debido a los cambios en la frontera de ambos países. Fue un destacado pianista, compositor y etnomusicólogo. Es considerado después de Liszt como el compositor más importante de Hungría.
Su padre Béla Bartók fue director de una escuela técnica de agricultura y su madre Paula Voit fue profesora. Ambos fueron músicos aficionados y contribuyeron de manera decisiva a la formación musical del niño con lecciones de piano y tambor.
La niñez de Bartók fue algo traumática por las enfermedades y los cambios de residencia de la familia. Su padre muere cuando tenía apenas siete años y su madre debe viajar de pueblo en pueblo en busca de mejores oportunidades como profesora. La familia se trasladó a Ucrania, Rumania y Eslovaquia. Finalmente se asentaron en Pozsony (en la actualidad Bratislava, la capital de la República de Eslovaquia), un lugar cercano a Viena y Budapest.
En aquella época de comienzos del siglo XIX Budapest, situada en el centro norte del país, a orillas del Danubio, era una gran capital con una población de 750 mil habitantes. En 1867 se constituyó en la Capital del Reino de Hungría que formaba parte del Imperio Austro -Húngaro. En 1875 se crea la Academia de Música de Budapest, siendo Franz Lizst su primer director.
En Pozsony Bartók ingresa el Gymnasiun Católico donde aprende sus primeros elementos de composición y armonía, y desarrolla toda su potencialidad. Compone pequeñas obras de cámara, canciones para el piano y arreglos. En 1878 Bartók ingresa a la Academia de Música de Budapest, teniendo entre sus profesores a Hans Koesler, un hombre conservador en materia de gustos, seguidor de Wagner y de Lizst y que no dejaría ninguna huella importante en la trayectoria estilística de Bartok, salvo la ejercitación de rutina en el arte de la composición.
Las primeras composiciones de Bartók datan de 1890. Son danzas tradicionales como Valses, ländler, mazurcas y polkas escritas para el piano con dedicatorias especiales para sus amigos. También en Pozsony participa como ejecutante en conjuntos de cámara y compone su Primera Sonata para Violín y Piano, un Cuarteto de Cuerdas y un Quinteto para Piano en Do menor, todas estas obras dentro de un estilo clásico y romántico.
Un acontecimiento que marcó su carrera como compositor fue la asistencia a la première en Budapest de Así habló Zaratustra de Richard Strauss en 1902. Esto fue un gran descubrimiento que lo influenció bastante en su primer periodo. En ese mismo año hace una trascripción para piano del poema Vida de Héroe (Ein Heldenleben) de Strauss. En éste último se inspira para componer una obra descriptiva de mucho aliento como es su gran poema sinfónico Kossuth. (1903).

Danzas folklóricas rumanas. 

En marzo de 1905, Bartók conoció a Kodály, quien había sido estudiante también de Koessler. Ambos sentían inclinación hacia la música folklórica local e iniciaron una profunda relación artística y personal centrada en le rescate del folklore de su país y otra regiones centroeuropeas. Será el inicio de una labor de investigación que los llevaría durante varios años por los campos recopilando, las canciones populares y las danzas que estaban a punto de perderse. La idea era recoger la música nacional de Hungría en su estado más puro y original, para preservarla y además analizar sus ritmos, melodías y sus escalas musicales de manera científica.

Janine Jansen plays Bartok's Romanian Dances live from Prinsengrachtconcert Amsterdam 2005 (Amsterdam Princes Canal Concert).



El Príncipe de madera

El Príncipe de madera Op. 13 es un ballet en un acto compuesto por Béla Bartók entre 1914- 1917. Bartók comienza la composición del Príncipe de Madera en un período de mucha actividad creativa entre los años 1914 – 16, en el cual escribe obras inspiradas por el folklore como las Canciones de Navidad Rumanas, las danzas folklóricas rumanas y el cuarteto de cuerdas No. 2. En esta época, en plena actividad, hace un viaje al norte de África y a Arabia para recoger material folklórico. En esos años también entra en contacto con la obra de Stravisnky y Schoenberg. Los Ballet rusos de Stravinsky como “La Consagración de la Primavera”, “Petroushka” y “El Ruiseñor”, influenciaron mucho a Bartók en su decisión de componer un ballet pintoresco, llamativo y espectacular.
El libreto se debe al escritor y poeta húngaro Bëla Balázs, quien también escribió el libreto de la única ópera de Bartók, el Castillo de Barbazul.
El Príncipe de madera Op. 13 de Béla Bartók es una obra de unos 54 minutos de duración y se estructura en una Introducción seguida de un conjunto de siete danzas.
1. Introducción 5:14
2. Primera Danza. Danza de la Princesa en el bosque. 5:05.
3. Segunda Danza. Danza de los árboles 5:27.
4. Tercera Danza. Danza de las Olas. 11:36.
5. Cuarta Danza. Danza de la Princesa con el muñeco de madera. 15:21.
6. Quinta Danza. La princesa jala y empuja al príncipe de madera para hacerlo bailar. 1:55.
7. Sexta Danza. La princesa trata de seducir al Príncipe verdadero con una danza seductora. 1:37.
8. Séptima danza. Extenuada, La princesa intenta correr hacia el Príncipe pero el Bosque se interpone en su camino. 8:43.

Comentarios:
1. La música del ballet expresa muy bien el argumento del cuento de hadas, lleno de fantasía y misterio así como también las oscuras alusiones a la psicología. típica de Bartók que se inscribe muy bien dentro de la corriente expresionista. La dialéctica que le imprime toda la energía interna a la obra es el contraste entre la música del Príncipe: bonita, directa y humana y la del muñeco de madera: retorcida, angustiada e inhumana. La idea de la dualidad entre lo bello y lo feo, lo verdadero y lo falso, lo humano e inhumano lo explotará Bartók más adelante en su obra “Dos Retratos”. La primera parte será un retrato ideal y la segunda una deformación del mismo.
2. El primer movimiento se inicia con los registros bajos de la orquesta apoyados por un largo pedal en Do por parte del fagote. La danza de la Princesa en el bosque.
3. La danza de la Princesa con el falso Príncipe de Madera es el movimiento más largo de la obra. Describe una escena de mucho dramatismo, angustia y desesperación. La música al comienzo llena de vitalidad y nerviosismo, poco a poco se inflama de energía y pasión hasta llegar a un clímax casi salvaje y brutal Luego la melodía pierde fuerza, se distorsiona con los glisandos de los trombones y cae en un estado de sopor y aturdimiento llevando a un caos general de cansancio, abatimiento y frustración. En la parte central escuchamos melodías del folklore húngaro llena de humor e ingenio.

Discografía:
1. Pierre Boulez- Sinfónica de Chicago. DG. ASIN: B000001GGY. 1992.
2. Zoltan Kocsis – Orquesta Filarmónica Nacional de Hungría. Hungaroton. Nueva Serie.



Música para cuerdas, percusión y celesta.

La Música para cuerdas, percusión y celesta, fue compuesta en 1936 para la Orquesta de Basilea Suiza, dirigida entonces por Paul Sacher. Es una de las obras más conocidas del húngaro Béla Bartók.
La Música para cuerdas percusión y celesta es una obra de unos 33 minutos, estructurada en cuatro movimientos:
1 Andante tranquilo 10:47.
2 Allegro. 7:30.
3 Adagio. 7:29.
4 Allegro molto. 7:48.

Comentarios:

1. Bartók introduce algunos elementos novedosos en su Música para cuerdas, percusión y celesta. La orquestación se compone de dos grupos de cuerdas que se disponen a cada lado de la percusión. Los movimientos siguen el esquema: lento- rápido. Es una música de mucha complejidad que contiene elementos del impresionismo, dodecafónicos y modernistas.
2. El primer movimiento es una fuga. Esta estructurado en base a conceptos matemáticos como son la simetría y el número de oro. Se inicia lentamente con los violonchelos exponiendo un tema que se irá repitiendo a medida que se incorporen las violas y los violines. El tema principal se inicia en una tonalidad de La. Con cada repetición del tema se aumenta el volumen. Las repeticiones no son copias exactas, además de la tonalidad cambia la acentuación de los ritmos. La misma melodía es ejecutada en doce tonalidades distintas, a medida que el volumen aumenta. Al llegar al clímax los instrumentos tocan al unísono. Luego hay una inversión para llegar de nuevo a la tonalidad básica de La. En ese momento aparece el Glockenspiel (Percusión). Bartok establece divisiones temporales de tipo matemático. El movimiento tiene una duración de 10 minutos y cuarenta y siete segundos. El clímax se alcanza en el minuto 6.42. Si dividimos el tiempo total entre 6.42 obtenemos 1.618 que es el número de oro.
3. El segundo movimiento es más movido en cuanto a variedad de ritmos y la dinámica. Hay pasajes llamativos para la celesta y el xilófono. Pero lo más genial de todo son esos pizzicatos en las cuerdas que crean un ambiente moderno, vibrante y experimental. Algunas melodías y temas independientes se fusionan y otras veces se enfrentan y chocan de manera áspera y agresiva, en el mejor estilo del Bartok joven.
4. El tercer movimiento de carácter misterioso emplea el silencio como elemento fundamental. Apenas hay algunos toques de marimba, xilófono, arpa y caja china por encima de un pedal de las cuerdas. La música crece en volumen y dinámica hasta alcanzar un clímax que se resuelve de manera cortada y violenta. En la estructura de este movimiento hay simetrías de tipo palindrómico, es decir la música se puede tocar al revés y suena igual
5. El movimiento final es alegre y festivo. En el mismo aparecen temas del folklore y ritmos de danzas campesinas muy familiares a Bartók.

Discografía:
1. Alexander Rahbari. BTR Orquesta Filarmónica de Bruselas. 1990.
2. Antal Dorati. Orquesta Sinfónica de Detroit. Decca. 1985.

Concierto para piano No. 1.

El Concierto para Piano No. 1 en La mayor, BB 91de Béla Bartók (1881-1945), fue compuesto en 1926. En ese mismo año Bartók compuso otras obras para piano, de manera consecutiva, con la finalidad de incrementar su repertorio: una sonata en tres movimientos (bb88), la colección de piezas titulada “Al aire libre” (bb 89), las “Nueve piezas para el piano” (bb90) y el Primer Concierto para Piano. En estas obras se produce un cambio estilístico, abandonando el ideal beethoveniano de profundidad espiritual, por el de artesano perfeccionista que era Bach. Este cambio hacia los ideales del barroco se deben en parte a los varios viajes que hizo a Italia entre 1925- 26, en donde entra en contacto con la música de clavecín de Benedetto Marcelo, Michelangelo Rossi, Delia Ciada, Frescobaldi y Zipoli.

El Concierto para Piano No. 1 en La mayor, de Béla Bartók es una obra de 23 minutos de duración y consta de tres partes:
1 Allegro Moderato - Allegro - 8:44.
2 Andante - 7:50
3 Allegro - Attacca:/3. Allegro Molto 6:40.
Comentarios.
1) Cuidado con este concierto, pues no es una pieza fácil de apreciar en una primera audición. Es el más moderno de los tres conciertos para piano, en cuanto a técnica compositiva se refiere. Nos encontramos ante una obra de juventud, influenciada por Schoenberg y Stravinsky, de mucha inventiva y de una originalidad tremendamente moderna, que contiene elementos dodecafónicos y unas métricas irregulares. Posee motivos de danzas folklóricas trabajados en un lenguaje sonoro muy personal.
2) El primer movimiento, al igual que el segundo, emplea la forma palindrómica de Bartók ABCBA. La percusión del piano es explotada al máximo; el pianista golpea al instrumento de manera salvaje y agresiva. Tenemos aquí el Bartók rudo: el bárbaro y primitivo de las primeras obras, con irrupciones violentas que rompen con la secuencia del discurso sonoro.
3) El segundo movimiento se inicia de forma extraña con una música apagada y opaca con un piano que es golpeado con poca fuerza acompañado de una batería. Hay influencias de jazz. Una melodía esbozada por la flauta se transforma poco a poco en una especie de marcha sencilla deformada grotescamente. Bartók juega con la música atonal, para obtener efectos misteriosos.
4) El último movimiento se resuelve en vivos y movidos compases donde los aires folklóricos, impregnan la obra de un exotismo oriental.
Discografía:
Krystian Zimerman – Pierre Boulez, Orquesta sinfónica de Chicago DG- 2005.


Concierto para violín y orquesta No. 2.
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Béla Bartók estudió con profundidad la música popular de algunos países como Hungría, Rumania, Los Balcanes, Argelia y Turquía. Descubrió en estas melodías patrones y regularidades en cuanto a ritmos y armonías que posteriormente los adaptó a su estilo sin copiarlos directamente.
El Concierto para violín y orquesta No. 2, de Béla Bartók, fue compuesto en 1938. Se pensó durante mucho tiempo que era el único concierto de Bartók para este instrumento, pero en 1960 apareció otro que había sido compuesto con anterioridad en 1907-08. Es ciertamente una de las joyas musicales del siglo por sus elevadas exigencias para el solista y los cambios imprevistos de ritmos, melodías y tonalidades que lo hacen tan especial.
Consta de tres movimientos:
1 Allegro non troppo 16:15
2 Andante tranquilo- Allegro scherzando-Tempo1 9:51
3 Allegro molto 12:10.

Comentarios:
1. El primer movimiento en forma de sonata libre, presenta una gran variedad de temas que exigen una gran condición virtuosista. Combina de manera exquisita y prodigiosa elementos diatónicos y tradicionales con algunos pasajes construidos de acuerdo a la técnica dodecafónica. Se puede escuchar un bello tema compuesto de 12 notas en sucesión, que también aparece en el último movimiento.
2. El segundo movimiento en forma de variaciones, de carácter más lírico, algunas de ellas tersas y suaves, y otras más rudas en el estilo folklórico de Bartók. El movimiento es de espectaculares efectos sonoros en el arpa y la celesta, que sirven de fondo al violín.
3. El último movimiento es alegre y enérgico. Esta escrito en forma de rondó con materiales del folklore húngaro.

Discografía:
1. Gil Shaham. Pierre Boulez. Orquesta Sinfónica de Chicago. DG.
2. Midori. Zubin Mehta. Filarmónica de Berlín. Sony. 1990.
3. Anne- Sophie Mutter. Seiji Ozawa. Orquesta Sinfónica de Boston. DG. 2005.
4. Bernabas Keleman – Zoltan Kocsis- Orquesta del Festival de Budapest. Hungaroton. 2007.
5. Yehudi Menuhin Antal Dorati. Orquesta Sinfónica de Dallas. RCA. 1993.
6. Viktoria Mullova. Esa Peka Salonen. Orquesta Filarmónica de Los Angeles. Phillips.



Concierto para orquesta.

El Concierto para Orquesta es una de las últimas obras del compositor, posiblemente la más conocida de todas. Fue compuesta en 1943, cuando Bartók se encontraba en los Estados Unidos. En ella se muestra el virtuosismo de cada uno de los participantes de la orquesta. De allí el l nombre de Concierto para Orquesta.
La obra de unos 40 minutos de duración y consta de cinco movimientos:
1 Introduzione: Andante non troppo-Allegro vivace 10:43.
2 Giuoco delle coppie: Allegretto scherzando 6:53.
3 Elegia: Andante non troppo 8:18.
4 Intermezzo interrotto: Allegretto. 4:23.
5 Finale: Presto. 9:54.
Comentarios:
1. El movimiento inicial está escrito en la forma de Sonata Allegro. Se inicia con una introducción bastante lenta ejecutada por las cuerdas en sordina. Al tercer minuto irrumpen los violines en el registro más alto, con acompañamiento de la percusión con un tema secundario, de carácter nervioso y agitado, que conduce al tema principal. Al minuto 5 entramos en un interludio con suaves arpegios del arpa, las flautas y oboes. Más adelante reaparece el tema principal ejecutado fortísimo por las trompetas, trombones, cornos y timbales. Al final se da una recapitulación de ambos temas.
2. El segundo movimiento contrasta con el primero por su textura rala y sencilla. Es un contrapunteo, semejante a un gorgojeo de pájaros, entre pares de instrumentos de viento que se van alternando unos con otros, siguiendo la secuencia: oboe- clarinete- fagote- flauta - corno inglés – trompetas- cornos - fagote - oboe- clarinete.
3. El tercer movimiento recrea un ambiente nocturno y misterioso, como sólo Bartók sabe hacerlo. Se inicia con una melodía llevada de manera estridente por el flautín de carácter expresionista. Mas adelante aparece un tema de tipo folklórico.
4. El Intermezzo (Movimiento 4) es muy hermoso por las suaves texturas creadas por un contrapunto entre la flauta, el arpa y los oboes. De repente es interrumpido por una melodía extraña: La Séptima Sinfonía de Shostakovich. Es una parodia que le da un toque de humor a la obra.
5. El final es un movimiento rápido en fuga. Hay mucho virtuosismo por parte de los violines.
Discografía:
1. Alexander Rahbari BTR Orquesta filarmónica de Bruselas. 1990.



Concierto para piano No. 3.

Bartók escribió sus últimas cuatro grandes obras mientras se encontraba en los Estados Unidos, durante el período 1943- 45. Estas son: La Sonata para solo violín bb. 124, el Concierto Para Orquesta bb 123, el Concierto para Piano No. 3 bb 127 y el Concierto para viola bb 128. Este concierto para piano escrito en las últimas semanas de su hospitalización antes de su muerte en Nueva York, fue dedicado a su esposa, quien era concertista de piano. Bartók no pudo completar el final y las últimas páginas fueron compuestas por su amigo Tibor Serly.
Concierto para piano No. 3 en Mi mayor, Sz. 119, BB 127 (completado por Tibor Serly). Fue compuesto en 1945 mientras Bartók se encontraba en Nueva York.
El Concierto para piano No. 3 en Mi mayor, de Béla Bartók tiene una duración de 25 minutos y está conformado en tres movimientos:
1. Allegretto 7:04
2. Adagio Religioso 11:14
3. Allegro Vivace - 7:33

Comentarios:
1) El concierto ofrece pasajes melódicos de mucha elegancia dibujados con armonías tradicionales y contrapuntos equilibrados, lo cual lo hace de fácil audición. En las últimas obras de Bartók, su estilo se suaviza un poco, renunciando al empleo las tonalidades dodecafónicas y los timbres ácidos
2) El primer movimiento en forma de sonata clásica, posee bellas melodías dentro del más puro estilo romántico. Es una música alegre y ligera llena de dinamismo por los diálogos entre el piano y la orquesta.
3) Con un adagio de carácter sereno, contemplativo y muy íntimo nos encontramos en el segundo movimiento. Su música expresa un sentimiento de profunda religiosidad y melancolía. En la parte central hay una sección para los instrumentos de vientos de carácter algo humorística. Luego el oboe entona una melodía bucólica acompañado por el piano que crece en intensidad y dramatismo reforzada con algunos pasajes de bravura.
4) El último movimiento entra de manera continua (en attaca). Después de algunas escalas por parte del piano la música adquiere una luminosidad y ligereza atractiva.
Discografía:
1. Helene Grimaud – Pierre Boulez. Orquesta Sinfónica de Londres. D.G. 2005.


Danzas folklóricas rumanas.

Quizás la obra más conocida del húngaro Béla Bartók entre el gran público, sea esta serie de danzas de carácter folklórico. Las Danzas folklóricas rumanas (BB 76) fueron escritas inicialmente para piano en 1915, y luego transcritas para orquesta en 1917.
Es una suite formada por 7 danzas de corta duración.
1 Danza del bastón. 1:13.
2 Danza del chaleco. 0:37.
3 Danza sobre el lugar. 1:00
4 Danza del corno. 1:43.
5 Polka rumana. 0:31.
6 Danza rápida (De Belényes) . 0:15.
7 Danza rápida (De Nyágra) 0:39.

Comentarios.
También existe una versión para piano de esta obra.
Estas danzas fueron recopiladas por Bartók en cuatro regiones de Transilvania: Bihar, Tordi – Aranyos, Maros-Torda y Torontála. En su versión original eran piezas para el violín y flauta de pastor. Bartok le da un tratamiento armónico y unos cambios de tiempo que realzan de manera efectiva este material sonoro.

Discografía:
1. Iván Fischer – Orquesta del festival de Budapest Phillips 1997.

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