lunes, 26 de abril de 2010

Manuel de Falla



Manuel de Falla
El Bartok español que elevó a una categoría universal los ritmos y danzas gitanos.

El compositor Don Manuel de Falla (1876 -1946) es la figura más importante dentro de la música española. Nace en Cádiz en 1876, estudia en el conservatorio de Madrid. Después de fracasar como compositor de zarzuelas, parte hacia París, donde permanece siete años (1907-1914). Allí conoce a Ravel, Paul Dukas y otros músicos, que serán de mucha importancia en su formación musical. El descubrimiento de la obra de Debussy, será fundamental en su futura producción musical, induciendo un cambio profundo, que adoptara un lenguaje impresionista, con características propias de marcado acento español. La música de Falla describe maravillosamente el carácter nacional: amor, embrujo y misterio. Su estilo compositivo incorpora los temas populares y del folklore: la música de los gitanos, el cante jondo y la zarzuela, pero no los estiliza a la manera de los románticos-nacionalistas sino que llega hasta las propias raíces y de ellas extrae nuevas propuestas desde el punto de vista moderno.


Noche en los jardines de España.

“Noche en los Jardines de España. Impresiones sinfónicas para piano y orquesta en tres tiempos” de Don Manuel de Falla es quizás la obra más lograda de este músico español. Fue compuesta entre 1909 y 1916 y se inserta dentro del estilo impresionista.
La obra Noche en los Jardines de España es de unos 22 minutos de duración y consta de tres partes
1. En el Generalife 9:59.
2. Danza lejana. 4:36.
3. En los jardines de la Sierra de Córdoba 7:48.
Comentarios:
1. El primer movimiento se inicia con los graves acordes de los violoncelos que utilizando solo tres notas, marcan el tono misterioso de la obra. Describe esta melodía una noche de luna llena en algún lugar soñado ¿O tal vez real? Quizás sea el lamento de algún moro perdido entre la noche. Una vez que la música nos envuelve en su embrujo, nos dejamos llevar por ella y entramos en algún viejo jardín abandonado: escuchamos en el fondo las notas del piano que, con sus nerviosos arpegios, emulan a una fuente de agua cristalina iluminada débilmente por los rayos de la luna llena. Los trinos son las gotas de agua que caen en la fuente. A lo lejos el corno describe un paisaje difuso entre la oscuridad. El viento sopla entre las ramas de los olivos. Luego surge otra vez el tema del agua en la voz del piano y su desarrollo se hace más profundo. Entonces surge un segundo tema un poco más tranquilo que endulza la noche y abre un camino lleno de posibilidades. Este tema y el anterior se complementan muy bien: el primero es lo femenino y el segundo lo masculino. Este segundo tema luego migra a las cuerdas. Luego viene una sección central muy impresionista, donde se escuchan bellas sonoridades y timbres de casi todos los instrumentos de la orquesta. Finalmente llegamos a un crescendo por parte del piano que alcanza un clímax donde estalla toda la orquesta. Al final todo se debilita y la suave música se hunde en el silencio de la noche.
2. El segundo movimiento comienza con una danza tomada del folklore, que sirve de preámbulo a la introducción del piano con otro tema de mucha fuerza y pasión española. Luego hay una sección de transición con un tejido musical muy rico.
3. La última parte se concentra en un tema de carácter español y su desarrollo por parte del piano y la orquesta. Al final de un fraseo muy lucido por parte del piano, las cuerdas y toda la orquesta se disuelve entre veladuras de una manera imperceptible, como en un sueño.

Discografía:
1. Clara Haskil Piano. Orquesta de Conciertos Lamoureux. Igor Markevich Phillips. 1960.
2. Alicia de La Rocha (piano). Rafael Frübeck de Burgos. Orquesta Filarmónica de Londres. Decca. 1983.


El amor brujo.

El Amor Brujo es una obra escénica, de Don Manuel de Falla compuesta en 1915, para soprano y orquesta de cámara o “Gitanería en un acto y dos cuadros” escrita expresamente para la cantante Pastora Imperio y su grupo de danzas gitanas, con libreto de Gregorio Martínez Sierra.
Durante sus años en París, Falla asiste a la presentación de los Ballet Rusos de Sergei Diaghilev y queda profundamente influenciado por estos espectáculos. En 1916 la guerra recrudece en Francia y desaparece toda actividad artística en la capital y otras ciudades importantes. Los extranjeros salen hacia otros lugares en busca de oportunidades. Tal es el caso de Manuel de Falla, Diaghilev y Stravinsky, quienes viajan juntos hacia España. En Granada trabajan en las nuevas versiones del Sombrero de Tres Picos y el Amor Brujo.
En 1925 Falla escribe una suite para orquesta basada en esta pantomima musical, que es la que se escucha actualmente en la mayoría de las presentaciones
La suite El amor brujo consta de 10 partes:
1. Introducción y escena… En la cueva: La noche 2:31
2. Canción del amor dolido 1:39
3. El aparecido… Danza del terror 2:17
4. El circulo mágico: A media noche 2:55
5. Danza ritual del fuego 4:10
6. Escena 1:07
7. Canción del fuego fatuo 1:39
8. Pantomima 4:09
9. Danza del juego de amor 2:41
10. Final: Las campanas del amanecer 1:27



Comentarios:
1. La introducción presenta un motivo algo áspero e inquietante en las notas hirientes del corno inglés.
2. En la segunda parte escuchamos una canción de amor dolido, de despecho inconsolable, típica del cante hondo andaluz. La partitura orquestal es densa en matices sonoros que realzan la atmósfera agobiante que presagia alguna fatalidad.
3. Contiene el tercer movimiento arpegios para piano que dan paso a un ostinato por parte de las cuerdas de intensidad y energía arrolladora en unos compases de rubato. El ritmo cambiante e impredecible, bastante moderno nos arrastra en un vórtice con un sentido de humor algo sarcástico.
4. El círculo mágico es música nocturna, a la manera de Bartok, lenta y reflexiva.
5. La Danza Ritual del Fuego que ocupa la parte central de esta composición, es una pieza que se ha hecho bastante popular. Aparecen dos temas, llenos de erotismo y sensualidad por sus ritmos desenfrenados y lujosa orquestación, que se expanden de manera lenta y voluptuosa, se entrelazan y crecen como una llamarada que pone toda la orquesta la rojo vivo y crea un incendio de sonoridades que estalla en los registros más altos.
6. La Canción del Fuego Fatuo explota el elemento popular con el acompañamiento bastante sofisticado de una celesta.
7. En La Pantomima llegamos al Tema principal de la obra, después de transitar por una melodía sinuosa. El tema romántico lo toma un violín y lo desarrolla en largas cadencias llenas de lirismo y poesía. La orquesta repite el tema y lo adorna con bellos acordes del corno y la celesta. El corno inglés y as trompetas con sordina añaden también finos matices.
8. La Danza del juego de amor donde interviene la solista acompañada de la celesta y las maderas abunda en finos y sutiles arabescos. La música y la letra apasionada se complementan bastante bien.
9. Las campanas en la parte final resuelven el clima de tensión acumulada en toda la obra. El canto ahora es una plegaria de profunda religiosidad. Todo se disuelve armónicamente y se escucha el tema principal antes de aer en el más profundo silencio.

Discografía:
1. Teresa Berganza. - García Navarro – Orquesta Sinfónica de Londres DG 1978.
2. Hugette Tourangeau. (mezo soprano). Orquesta Sinfónica de Montreal. Charles Dutoit (Director). Decca. 1983.
3. Nati Mistral (Mezo soprano). Orquesta sinfónica de Londres. Eduardo Mata. RCA. 1971.
4. Marina de Gabarain ( Mezo soprano). Orquesta de la Suisse Romade. Ernest Ansermet. 1961. Decca. 1961.

El Sombrero de Tres Picos.

El Sombrero de Tres Picos es un ballet en dos actos compuesto entre 1917-1918, para la compañía de los Ballet Rusos de Sergei Diaghilev, con música de Manuel de Falla y libreto de Martínez Sierra. Está inspirado en la novela del mismo nombre del escritor Pedro Antonio de Alarcón. La composición procede de El Corregidor y la Molinera una obra de 1916 compuesta en forma de pantomima. Esta fue estrenada en Madrid el 7 de Abril de 1917, bajo la batuta de Joaquin Turina, siendo muy aclamada por el público y la crítica de aquel entonces.
Diaghilev se interesa en El Corregidor y la Molinera y con su doble visión de hombre de empresa y genio creador le propone a Falla un plan más ambicioso: Convertirla en un ballet completo, de mayor envergadura, con la incorporación de nuevos números y la modificación de algunas partes. Ambos trabajan juntos a todo vapor, entre 1917-1918. Recordemos que Diaghilev era también músico y poseía una buena formación en la escuela de Rimski Korsakov. Al finalizar la guerra la obra está completamente acabada, Diaghilev arma de nuevo su compañía de Ballet que había quedado desintegrada, solicita la colaboración de Picasso para el diseño del escenario y los trajes, y del coreógrafo Bassin, para darle el toque final a lo que será un gran espectáculo. La obra es estrenada en Londres en el verano de 1919 en el teatro Alambra, dirigiendo Ernest Asermet y fue todo un éxito.
La suite sinfónica del ballet esta dividida en dos partes y consta de ocho cuadros para una duración de unos 36 minutos.
Parte I Introducción 1:39.
La tarde 5:05
Danza de la molinera 3:38
Las uvas 4:04

Parte II Danza de los vecinos 3:15
Danza del molinero 6:59
Danza del corregidor 6:01
Danza final 6:09




Comentarios:
1. Para tener una apreciación más cercana a esta música y lo que ella representa, es recomendable leer, en algún momento, la Novela “El sombrero de tres picos” de Pedro Antonio de Alarcón. De esta manera se entera uno de la trama del ballet, la cual se basa en una historia de amor algo picaresca, ambientada en un pequeño pueblo de Andalucía a comienzos del siglo XIX.
2. La música contiene elementos del folklore andaluz de mucha riqueza y variedad. Los ritmos y melodías son orquestados de manera audaz y brillante llegando a la cumbre más alta de la producción de Falla.

Discografía:
1) Teresa Berganza, Mezo soprano. Orquesta Sinfónica de Boston. Seiji Ozawa DG. 1978.
2) Teresa Berganza. Orquesta de la Suisse Romande. Ernest Ansermet. 1955. Decca. 1961.

El Retablo de Maese Pedro.

El retablo de Maese Pedro es una opera corta o pantomima, compuesta en 1922, con libreto del propio autor. Está basada en la representación de una obra de teatro de marionetas, que ocurre dentro de un episodio del Quijote de la Mancha, parte II, Capítulos XXV y XXVI.
Con el traslado de Falla hacia Granada en 1919, se produce un cambio radical en su estilo. Abandona la suntuosidad y esplendor del impresionismo francés que habían inspirado obras tan deliciosas como el Sombrero de tres picos y la Noche en los Jardines de España, para adoptar la nueva estética de corte neoclásico que ahora se imponía en París. El neoclásico de este compositor, comparte con el de los franceses una vuelta hacia el pasado, la sencillez en la escritura y las líneas claras de expresión. Sin embargo el estilo de Falla imbuido de cierto misticismo del carácter español, arraigado en la edad media, presenta ciertas aristas duras y un tono de austeridad y seriedad, semejante al de las pinturas de Zurbarán o de José Ribera.
Maese Pedro nace como un encargo de la Princesa de Polignac, una dama norteamericana viuda del príncipe Edmundo y heredera de una gran fortuna, quien poseía en uno de sus palacios en Italia, un pequeño teatro de marionetas cuya finalidad era entretener a los huéspedes. Para dar una de sus representaciones encarga a Falla esta pieza corta. Igualmente, a Princesa encargó a Ivan Stravisnky la opera Renard y a Eric Satie el Sócrates. El 13 de Noviembre del mismo año se dio la versión de concierto del Retablo, dirigido por el proppio Falla, dentro de la Sociedad Musical Wiener, en donde se presentaron otras obras modernas: El octeto de Stravisnky, dirigido por su autor y el estudio para piano y orquesta de Milhaud.
El Retablo fue estrenado en Paris el 25 de Junio de 1923. La célebre Wanda Landowska interpretó la parte del clavecín y el pianista Ricardo Viñes movió el muñeco de Don Quijote. Desde entonces ha sido considerada por la crítica seria, como la mejor obra de Manuel de Falla.

Los personajes son: Maese Pedro (tenor), Don Quijote (barítono) y Trujamán (Narrador de las acciones) (soprano o voz de niño). La obra de una media hora de duración, está dividida en ocho partes:

1 Pregón
2 Sinfonía de Maese Pedro
3 Corte de Carlomagno
4 Melisendra
5 Los Pirineos
6 La Fuga
7 La Persecución




Comentarios:
1. Esta obra de Falla recrea musicalmente el ambiente de la España medieval de las viejas crónicas y romances que narran aventuras fantásticas de valientes guerreros y nobles amoríos y que Cervantes evoca con mucha gracia y bastante humor en El Quijote. El gusto por la voz sencilla y desnuda libre de amaneramientos, típica del cante jondo andaluz, y la línea melódica primitiva, dan origen al nuevo estilo granadino.
2. Destaca el uso del clavicémbalo de sonoridades suaves y carácter íntimo, en una obra para orquesta. También el uso de marionetas como recurso novedoso que acentúa la acción de los personajes, mientras las voces permanecen ocultas o a un lado del escenario.
3. El golpe seco del tambor y la voz chillona y nasal del niño pregonero son de una dureza incisiva que sorprenden al oyente.
Discografía:
1) Ataulfo Argenta. Orquesta nacional de España. Columbia.
2) Carlos Alvarez (Barítono) y Xavier Otaz Moratinos (Niño) José Ramón Encinar (Director). Orquesta de la Comunidad de Madrid. DG. 2005.


Concierto para clave.

El concierto para clave de Manuel de Falla, fue compuesto entre los años 1923-26, cuando su autor se encontraba en Granada. Se inspira en la música antigua del repertorio andaluz, aunque la acentuación de los ritmos muy marcados y la combinación de los timbres resulten modernas. El concierto está instrumentado para una orquesta de cámara y escrito para varios solistas: clave, flauta, oboe, clarinete, violín y violonchelo. Fue estrenado en París el 14 de Mayo de 1927, con Manuel de Falla interpretando la parte del clavecín.
El concierto para clave es una obra de unos 14 minutos de duración y consta de tres partes:

1. Allegro 3:11
2. Lento 6:01
3. Allegro 4:14.




Comentarios:
1. Es un concierto cortesano, alegre y barroco. Está lleno de pasajes de rebuscado ornato, donde se lucen los solistas. El origen de la obra se debe a una visita que Wanda Landowska hizo a Granada en 1922, durante la cual ejecutaba piezas antiguas en el clave para Falla y sus amigos. El propio Falla nos cuenta “Cuando sobre esta colina de la Alambra, pedimos a Wanda Landowska que nos interpretara música antigua, evocaba nuestra imaginación la figura de Isabel de Parma en el Peinador de la Reina, tocando las “Variaciones sobre el canto del Caballero” de Félix Antonio Cabezón”.

2. Este concierto junto al Retablo pertenecen a una etapa del compositor de gusto arcaizante, caracterizada por las viejas sonoridades perdidas en el tiempo, técnicas de escritura medievales, olvidadas por los modernos, y los instrumentos antiguos. Hay cierto paralelismo entre este retorno al pasado de carácter español y el planteamiento neoclásico de Stravinsky, como por ejemplo en Pulcinella.
3. La estructura de la obra, en forma de sonata tradicional, recuerda mucho a las sonatas de Scarlatti. Es notable su movimiento final en forma de variaciones.
4. La obra requiere de mucho virtuosismo por parte de casi todos los instrumentos. En particular la ejecución del clave es dura, metálica y atormentada.

Discografía:
1. Joaquín Achucaro y miembros de la Orquesta Sinfónica de Londres. RCA.
2. Veyron Lacroix. Orquesta Nacional de España. Ataulfo Argenta. Columbia.

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